MAIDER BERGARA / LUIS CALABOR. – El barrio de La Latina, en Madrid, puede asemejarse perfectamente al concepto de variedad, de multiculturalidad que en esta publicación llamada Distritos un lector se puede encontrar. No es un sector cualquiera de la ciudad. Pese a estar escondido bajo calles estrechas e indefinidas cuestas, La Latina es el barrio más antiguo de la capital de España. Nada más y nada menos. Y esa antigüedad provoca un factor que lo hace encantador: combina monumentos históricos con establecimientos que representan muchísimos estilos de vida.

Y uno de esos estilos de vida es el veganismo, que aparece representado por un salón de tatuajes llamado Ink Sweet Tattoo. Situado en una de esas infinitas cuestas que mencionamos antes, un logo en forma de colmena con una abeja delante ya hace que sea fácilmente reconocible. Eso sí: es difícil imaginarse el ideal vegano que esconde detrás de la tinta.

Letrero que se encuentra en la misma entrada del estudio Ink Sweet Tattoo. LUIS CALABOR

De hecho, una de las tatuadoras, llamada Stephanie Ortiz (alias Eani), ya dice que el local no siempre ha sido vegano, ni tampoco ella. “Yo me volví vegana de un día para otro, por un documental. Ahí me di cuenta de que afecta a todo, no solo en la comida”, comenta sentada en uno de los sillones y rodeada de miles de diseños para tatuajes. Ya dentro del local notas ciertos detalles en los que se nota cómo el local defiende la filosofía cruelty-free, como en múltiples camisetas o en una foto en la que una chica sale abrazando a un zorro.

¿Qué esconde la tinta que no sepamos?

La filosofía de un tatuaje vegan friendly  nació en diferentes ciudades como Londres o Berlín, pioneras en temas de veganismo. Dentro de ello, la diferencia con los tatuajes más normales radica en que hay tipos de tintas en las que se emplean y/o se trituran diferentes insectos. Sobre todo, en el de las tintas de colores, ya que la tinta negra sí que suele ser de origen natural. Como es obvio, no interesa a las empresas que venden estas tintas que esto se sepa. Eani ve símiles muy evidentes con la comida: “Es como en la leche: ponen a una vaca feliz, cuando en realidad no tiene nada de feliz”. Esto, como es normal, es algo “inimaginable” para el cliente, que desconoce por norma general que estas prácticas se llevan a cabo en algo que parece tan lejano como en la práctica del tatuaje. “Incluso en el papel puede haber productos animales”, añade Eani.

Lavabo con jabones esterilizantes, diferentes rotuladores para marcar el tatuaje que se va a realizar y diferentes elementos para lograr un gran trabajo. MAIDER BERGARA

Junto a esto, también puede caber en la mente de una persona que se quiera tatuar qué diferencias existen entre ambas prácticas, pues está claro que los materiales empleados no son los mismos. “Salieron artículos, desinformación en Internet como que los tatuajes veganos duran menos, o que cobramos más. No tiene nada que ver”, afirma otra vez Stephanie. En el propio proceso de tatuar, no existen grandes diferencias con respecto al tatuaje tradicional, más allá de que en el tatuaje vegano no se usan ciertos elementos presentes en el normal. Normalmente, estos componentes no permitidos en la práctica cruelty-free son carbón animal, la glicerina, la gelatina (procedentes de grasas animales), o la goma laca (cuyo origen es el de insectos y escarabajos aplastados).

«A mucha gente le echa para atrás que el local sea vegano, cuando es un sitio para todo el mundo»

Stephanie (tatuadora de Ink Sweet Tattoo)

Es importante, si sigues un estilo de vida vegano, preguntar antes de aplicar la tinta si esos productos están presentes, incluso también en la desinfección fuera del puro momento del tatuaje. Eani también reconoce que ha tenido que realizar “muchas llamadas” a las marcas para preguntar si los productos contienen estos elementos, para así poder “realizar una lista” y seleccionar.

Una dificultad añadida

Junto a esto, Stephanie también nos reconoce la dificultad que existe en España a la hora de conseguir productos que sean vegan-friendly: “En Estados Unidos es más normal encontrar más variedad de marcas que ofrezcan material vegano”. Además, otro de los problemas que comenta es la de una legislación autonómica existente en Madrid que le impide el uso de ciertos productos.

Aunque la filosofía del local apoya claramente el apostar por un tatuaje vegano, siguen ofreciendo ambas posibilidades al cliente. “Nosotros le decimos las ventajas y las pocas diferencias que tiene el que el tatuaje sea vegano para que, si quiere, apueste por esta opción”, asegura Eani. Además, en Internet se ha creado una base de datos con salones de tatuajes que ofrecen la opción vegana en todo el mundo, para que un usuario vegano sepa dónde puede encontrar un establecimiento con esta opción.

El ejemplo de Ink Sweet Tattoo deja muy a las claras que un estilo de vida vegano lleva más responsabilidad de la que parece- Pero también que puede crear una conciencia más tranquila y un mundo más respetuoso con la vida animal. Y con personas como Eani, que conocen esta práctica, es más fácil seguir mantener la coherencia en una vida vegana completa.

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