LAURA LÓPEZ BARRAGÁN.-La naturaleza y los proyectos sociales son la combinación perfecta para que Manel García (33 años), Maeva Aguilera (34 años) y Junior, también conocido como  «perrete», se suban a su Fiat Ducato 120 Multijet. Esta pareja de tres cuenta con 21 435 seguidores en Instagram y con una web en la que relatan todos sus viajes, que ocupan todo el globo terráqueo: ya han visitado algún lugar de los cinco continentes.

Había gente que les preguntaba por sus aventuras, y ellos querían contarlas. Pensaron en crear una página de Facebook o un blog sencillo para que sus conocidos pudieran consultar los sitios que iban visitando. Esta furgoneta de segunda mano, fue camperizada hace tan solo seis meses. Hasta entonces, viajaban con furgos de alquiler. «La camperización vino a raíz de primer viaje que hicimos, que fue a Nueva Zelanda. Quería ir por el tema de El Señor de los Anillos y por su exuberante naturaleza. Maeva también estaba deseando hacer un roadtrip, así que fue la fusión perfecta», explica García.

Tal y como recuerda Aguilera, esto fue solo el principio: «Nos enganchó y empezamos a hacer más viajes en furgo, pero siempre alquilábamos. Entonces, dijimos: ‘Basta ya de tirar el dinero alquilando, ¡hay que comprarse una, hacerla y disfrutarla!’». Una vez dieron este paso, la camperización de su vehículo fue imprescindible. Tardaron nueve meses, «como un embarazo», cuenta la pareja entre risas. Estos meses no fueron solo de trabajo dentro de la furgoneta: primero de todo, Maeva y Manel pasaron por una fase de encontrar información, de averiguar dónde adquirir los materiales, cuáles comprar o cómo se montaba todo lo que necesitaban.

«Grosso modo, es búsqueda de furgoneta, adecuación por fuera en el caso de que tenga algún golpe, habilitarle las ventanas que quieras abrir, aislarla, revestir y ya adecuar la parte de dentro. Aquí, vosotras solo veis madera, pero cada tornillo tiene su historia. Se nota muchísimo la mano de Maeva, yo estuve de baja. Me quedé fuera de juego en el proceso de revestir. Tuvo ayuda de su padre durante dos semanas que pudo venir de Valencia. Muchas cosas me peguntaba cómo las haríamos, por qué no hacer algo más simple, y luego me tenía que callar porque se hacían», admite Manel. A pesar de que les resultara duro, repetirían todo sin duda. En su blog iban dando pistas de lo que sería su furgo, por ejemplo, en cuanto a diseño. Acertaron bastante en el plan que tenían en cuanto a la organización interna de su Fiat Ducato. Sin ir más lejos, en dónde estaría su cama, que a su vez sería comedor:

Puede parecer incómodo viajar dentro de una furgoneta, pero, en realidad, a esta pareja no le falta de nada. Además de haberla dejado preciosa con la camperización, la furgo, tal y como subraya Maeva, lleva la casa encima: «En cualquier momento, tienes todo lo que necesitas. Poder hacer una ruta, pararte donde quieras y no ir tan marcado, para nosotros, es lo mejor». Según Manel, el mayor impedimento viene de la mano de las infraestructuras porque, a pesar de que sea cómodo viajar en furgo, no se puede dormir en cualquier lado. Reconocen que a España le falta entender la «cultura camper». Bajo su punto de vista, sigue existiendo la idea de que los furgoneteros, que ya vienen preparados para comer y dormir, no consumirán en el lugar que visiten, y esto causa rechazo. De todos modos, «está llegando. Evidentemente, Alemania, Italia, Francia y los países nórdicos están mucho más preparados. Las propias instituciones ya potencian ese turismo».


LA CONVIVENCIA: UNA PAREJA DE TRES

Además de poder hacer lo que realmente les gusta, vienen acompañados de Junior. Este «perrete» de 11 años ha visto más lugares que muchas personas. A pesar de la buena relación con sus dueños, la convivencia en un espacio limitado no es siempre fácil, sobre todo, cuando van de camino a su nueva aventura.

El verdadero viajero, aquel que se mueve más allá del periodo vacacional y que desea conocer distintas realidades, tiene una concepción de la vida distinta. Ambos coinciden en una idea clave: es una manera de entender la vida, de vivirla, distinta a la establecida. «Es más como un espíritu libre», concluye Maeva.

Y es cierto, es el perfil del trotamundos, todo un aventurero. Solo en Nueva Zelanda, su primer destino, hicieron alrededor de 6000 kilómetros. Después de haber visitado lugares en todo el mundo, tanto a Manel como a Maeva les cuesta elegir un sitio que no les gustara en ningún sentido. Tampoco les resulta fácil escoger sus destinos favoritos. Aun así, al pensar en un Top 5, coinciden en la mayoría:

TOP 5 DE MANEL

– Su favorito fue Nueva Zelanda
– Kenia
– Madagascar
– Perú
– Nepal


TOP 5 DE MAEVA

– Su favorito fue Madagascar
– Nepal
– Perú
– Kenia
– Nueva Zelanda
– Y un sexto que, para Maeva no podía quedar fuera: Tanzania

El hecho de visitar tantas zonas con culturas muy distintas entre sí les hizo querer ayudar. Por ello, comenzaron a dar espacio en su blog a proyectos sociales y a las personas menos favorecidas que iban encontrando en su camino. Se dieron cuenta, además, de lo receptivas que son las personas locales. Por ejemplo, en Madagascar la gente era especialmente cercana, «como ir al pueblo de la abuela», rememora Manel.

Su esfuerzo por mostrar aquellas realidades más crudas les llevó, en 2017, a ganar el premio al Mejor Vídeo de Viaje en la primera edición de Premios con B. El corto que presentaron, bajo el título de Nibah: futuro entre hilossurgió de su viaje a Nepal, recogido en el Top 5 de sus viajes favoritos.

El vídeo trata sobre el terremoto que hubo en 2015 y que arrasó con el pueblo de Selang, entre otros, situado en el distrito de Sindhupalchowk. Estaban de viaje por Nepal y encontraron una ONG llamada Kusala Carpets, que estaba intentando construir una fábrica de telares en el pueblo para que los ciudadanos no tuvieran que trasladarse a Katmandú, capital del país. Querían transmitir lo que vieron, darle difusión a una tragedia en la que dejó a 9000 víctimas mortales y a más de 22 000 heridos. Para ello, idearon un guion: «A raíz de la historia real, nos inventamos la historia de Nibah. Fue a partir de una de las señoras que estaba en los telares. Creamos esta historia dándole todo un giro a lo que fue Nepal para nosotros», aclara Manel. Con el premio, reconocen que llegaron a más gente, por lo que cumplieron el objetivo que buscaban.

Además de la importancia de lo social, les encanta la naturaleza, por lo que el término sostenibilidad está muy arraigado en ellos. No conciben un viaje, o una vida, sin cuidar el medioambiente en la medida de lo posible. «Nos encanta conocer ciudades, el mundo cosmopolita en algunos sitios como pueden ser Roma, Ámsterdam, Londres o París. Pero nos gusta más salir a lo que es, quizá el monte. Desde siempre nos gusta hacer trekking,estar en contacto con la naturaleza, visitar tesoros que se acaban por el cambio climático como pueden ser los glaciares, y sí que intentamos combinar tres cosas en los viajes: visitar un proyecto solidario o hacer alguna acción así y ver la naturaleza».

Para la pareja, es esencial que la sociedad comprenda la relevancia de lo que hace en su paso por el planeta. «Los espacios son de todos y hay que intentar respetarlos y cuidarlos si queremos que nos habiliten sitios, si queremos que se confíe más en este tipo de turismo. Los primeros que tenemos que hacer por que esta tendencia siga aumentando somos nosotros mismos. Si no cuidamos los sitios que nos ofrecen y la propia naturaleza, va a llegar un momento en el que todo ello irá en tu contra», afirma Maeva.

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